Mitología, con “M” de Mujer
Con este proyecto fotográfico se pretende dar a conocer la historia de diferentes mujeres presentes en los relatos mitológicos de diversas culturas y, en términos más generales, visibilizar la figura femenina.
El estudio de la mitología nos lleva hacia una nueva forma de interpretar la sociedad, de modo que podremos observar su estructura y de ese modo, podremos ver el papel que la mujer ha desempeñado en ella a través de las diferentes culturas y períodos históricos.
Amaterasu Omikami
El sintoísmo, basado en el culto de Amaterasu, la diosa del sol, es la única religión cuya deidad principal es una mujer.
Amaterasu se encerró en una cueva sumiendo al mundo en la oscuridad total. Otros dioses pensaron una estrategia para hacerla salir, pusieron un espejo a la salida de la cueva y comenzaron a hacer mucho ruido. Finalmente, la diosa, movida por la curiosidad, se asomó y se reflejó en el espejo, quedando sorprendida por su propia belleza, regresó así la luz al mundo.

Dafne
Dafne se presenta en la mitología griega como la amada de Apolo, pero en realidad fue víctima de un intento de violación por parte del dios. La ninfa pidió ayuda a la diosa a la que servía, la Madre Tierra, y esta la convirtió instantáneamente en un árbol de laurel.

Lilith
Adán y Lilith fueron creados al mismo tiempo con la misma arcilla, para vivir juntos en el jardín del Edén. Todo iba bien hasta que un día Adán le pidió a Lilith que se acostara debajo de él. Ella, ofendida, se negó a hacer eso, argumentando que ambos eran iguales, porque estaban hechos de los mismos materiales. Lilith dejó el Paraíso, volando a un lugar salvaje cerca del Mar Rojo.
A pesar de esto, de todas las historias sobre esta mujer, la más familiar para nosotros es la del regreso de Lilith al jardín. Lilith regresó como una serpiente para convencer a Eva, la nueva esposa de Adán, de probar el fruto del árbol prohibido.

Meng Po
Meng Po es la diosa de los sueños y el olvido dentro de la mitología china.
El pueblo chino decía que ella vivía justo a la salida del infierno. Allí ella preparaba un brebaje agridulce que administraba a la fuerza a aquellos que se marchaban para volver a la vida por medio de la reencarnación, causándoles una pérdida de los recuerdos no solo de lo que habían vivido en el infierno, sino también de lo que habían sido en su vida anterior, incluso las palabras de su último lenguaje humano.
Se dice también que algunos son capaces de burlar a Meng Po y escapar del infierno sin probar su brebaje. Estas personas tienen recuerdos de vidas anteriores, pero solo mientras son niños.

Morrigan
Diosa de la batalla, pero también de la muerte y la aniquilación.
Como diosa de la guerra ella no participa en la batalla, si no que interviene en los ejércitos psicológicamente, especialmente con su apariencia terrorífica. Tiene la habilidad de transformarse en un pájaro, pez o en una muchacha atractiva. Lo más común es verla en la forma de un cuervo, solía aparecerse cuando una batalla tenía lugar, se posaba sobre un menhir y graznaba sus advertencias. Su poder en los asuntos de guerra residía más en la magia y en la palabra que en la fuerza bruta. Morrigan era diestra en las artes de la hechicería, siempre ejecutaba un rito de adivinación antes de una batalla a fin de percibir cuál sería el desenlace, y murmuraba conjuros para dar ímpetu a aquellos a quienes quería favorecer.

Sarasvati
La cultura del hinduismo rompe con ese poder masculino característico de las mitologías de Europa Central, específicamente a través del concepto de Shakti. Esta palabra, que podemos traducir literalmente como energía, se refiere a las mujeres como una fuente de poder en sí mismas y también se refiere a todas aquellas mujeres y esposas que los dioses necesitaban a su lado para poder cumplir con sus deberes.
Sarasvati es la esposa del dios de la creación, Brahma. Ella es la diosa de todas las artes, pero si especificamos un poco más, ella es la diosa de la cultura, la música, la educación y el conocimiento.

Ónfale
Aunque Ónfale fue una reina amazona, en muchos casos es simplemente presentada como la mujer de Hércules. La historia, sin embargo, nos cuenta cómo Hércules, como castigo, fue puesto a subasta, siendo comprado por Ónfale. A su servicio pasó tres años, siendo su sirviente y acatando las órdenes que la reina le daba. Ónfale obligaba a Hércules a vestirse con ropas de mujer, mientras que ella, utilizaba los ropajes del héroe y sus armas.

Ran
Ran, diosa del mar en la mitología nórdica. Su nombre nos explica concisamente ante quién estamos, pues su traducción literal sería ladrón. Esta diosa, que según dicen era gigante, se mostraba con una actitud cruel hacia los marineros, a los cuales capturaba con su red después de atraer sus barcos contra los acantilados. Debido a esto, la leyenda decía que solía dar buena suerte a los marineros llevar siempre una pieza de oro encima cuando iban a embarcarse en una aventura en el mar, para que en caso de que Ran les capturase, poder presentar ante ella con un obsequio y conseguir así un buen trato por su parte.